¿Qué más creó Dios?

El Catecismo de la Nueva Ciudad
Nota del editor: 

Este es un fragmento adaptado de El Catecismo de la Nueva Ciudad: La verdad de Dios para nuestras mentes y nuestros corazones (Poiema Publicaciones, 2018)editado por Collin HansenPuedes descargar una muestra gratuita visitando este enlace.

¿Qué más creó Dios?

Dios creó todas las cosas por medio de Su poderosa palabra y toda Su creación era muy buena; todo prosperaba bajo Su gobierno de amor.

Génesis 1:31: Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno.

En ocasiones inicio mis tiempos con el Señor reflexionando en la inmensidad del universo, en que nuestra pequeña galaxia tenga cien mil millones de estrellas; en que existen cien mil millones más de galaxias, cada una de ellas con cien mil millones de estrellas; en que cada galaxia se extiende por cientos de años luz y que existen tres millones de años luz entre cada una de ellas. Eso es absolutamente fenomenal y asombroso.

La línea inicial del Antiguo Testamento dice: “Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra” (Gn 1:1). La yuxtaposición de esas dos palabras opuestas —cielos y tierra— quiere decir que Él creó todo. Así que podrías leer ese texto como si dijera: “Dios, en el principio, creó el cosmos”. Y después dijo que era bueno, pero dijo aún más que eso. Dijo que era muy bueno.

Cuando llegamos al Nuevo Testamento y a la revelación más completa de Jesucristo, aprendemos que el cosmos fue creado por Cristo mismo. Las primeras líneas del evangelio de Juan dicen: “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de Él las cosas fueron creadas; sin Él, nada de lo creado llegó a existir”. Así que aquí tenemos al Cristo cósmico, el Creador de todas las cosas. En 1 Corintios 8:6, el apóstol Pablo dice que nuestra existencia se debe al único Dios y Padre, y al único Señor Jesucristo. Toda nuestra existencia depende de ellos.

Y después llegamos al increíble canto en Colosenses 1:16-17, que habla de Jesús: “… porque por medio de Él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de Él y para Él. Él es anterior a todas las cosas, que por medio de Él forman un todo coherente”.

Muchas veces he pensado que si pudiera ser el comandante de la nave Enterprise de Star Trek [Viaje a las estrellas], y pudiera viajar fuera de nuestra galaxia y atravesar la Vía Láctea, y aumentar la velocidad a ocho veces la velocidad de la luz para ver las galaxias pasando rápidamente por la ventana de la nave hasta llegar a lo último del universo, y allí encontrara un grano de polvo estelar, estaría seguro de que fue creado por Cristo y de que Él mismo lo sustenta. Todo ha sido creado por Cristo. Los cometas, la luz que emiten las luciérnagas, todas las texturas, todas las formas, lo que hay en el cielo, lo que hay en la tierra, lo que hay debajo de la tierra, lo que hay debajo del mar —todo ha sido creado y es sostenido por Él.

Y eso significa que, como Él es el Creador de todas las cosas, todas las cosas están bajo Su cuidado amoroso y bondadoso. También debemos recordar que, como seres humanos, la cima de la creación, fuimos hechos a la imagen de Dios. Pero como personas regeneradas, también tenemos la imagen de Cristo. Lo que significa que podemos descansar en Su bondad, en Su gran poder de creación, pues Él controla todas las cosas y podemos prosperar en Él.

Oración: Señor, Tú creaste el universo con Tu palabra. Nos maravillamos al contemplar Tu creación, a pesar de que se ha corrompido. El resplandor de las estrellas revela Tu belleza. La fuerza del huracán nos muestra Tu poder. Las leyes matemáticas despliegan Tu orden. ¡Que todo lo que respire alabe al Señor por las obras de Sus manos! Amén.


Consigue este libro en Amazon | Poiema.

Compartir
CARGAR MÁS
Cargando