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Nota del editor: La verdad más fundamental que los cristianos debemos proclamar acerca de los últimos tiempos es que Jesucristo volverá. Pero a través de la historia, la Iglesia ha comprendido de diversas formas diferentes aspectos de esta doctrina. En este escrito puede encontrar una breve Introducción al Premilenialismo. Para una postura escatológica diferente, puede leer la introducción al amilenialismo.

El Premilenialismo (o Premilenarismo, conocido históricamente como Quiliasmo y más propiamente como Milenarismo), es una enseñanza escatológica que dice que antes del fin de esta era, Jesús ha de reinar en la tierra en un período especial llamado Milenio. Este modelo de interpretación tiene sus marcados aspectos y variaciones, por lo que debemos distinguir principalmente el Premilenialismo Histórico del Premilenialismo Dispensacional.

Rasgos generales del Premilenialismo Histórico:

1. La Iglesia de la era del Nuevo Testamento es la fase inicial del reino de Cristo como fuese profetizado por los profetas del Antiguo Testamento.

2. La Iglesia al final no tendrá éxito en su misión de discipular a todas las naciones a medida que la maldad crezca mundialmente hacia el final de la era eclesiástica.

3. La Iglesia atravesará la Gran Tribulación, un tiempo de prueba mundial sin precedentes que marcará el cierre de la historia contemporánea.

4. Cristo retornará al final de la Tribulación a arrebatar a la Iglesia, a resucitar a los santos fallecidos y al juicio de los justos en “un abrir y cerrar de ojos”.

5. Cristo luego descenderá a la tierra con Sus santos glorificados, peleará la batalla del Armagedón, atará a Satanás y establecerá un reino político mundial que será personalmente administrado por Él por 1,000 años desde Jerusalén.

6. Al final del milenio (Ap. 20:3-8), Satanás será suelto y se materializará una rebelión masiva contra Cristo, contra Su reino y contra Sus santos.

7. Dios interviene con álgido juicio para librar a Cristo y a Sus santos. La resurrección y juicio de los malvados se lleva a cabo e inicia el estado eterno.

El Premilenialismo Histórico es distintivamente no dispensacional. Esto significa que no ve distinción teológica radical entre Israel y la Iglesia. A menudo se perfila como postribulacional, lo que significa que el arrebatamiento de la iglesia ocurrirá luego de un período de tribulación. Esta postura enseña que la Iglesia será arrebatada para recibir a Jesús en el aire y de inmediato escoltarlo a la tierra, a fin de establecer su gobierno de mil años literales.

Rasgos generales del Premilenialismo Dispensacional:

1. La era eclesiástica es una era totalmente distinta y no anticipada en el plan de Dios. En toda su amplitud, era desconocida e inesperada por los profetas del AT. Es entendida como un “paréntesis”.

2. Dios tiene un programa separado y un plan distinto para el Israel étnico que se distingue del de la Iglesia.

3. Cristo volverá secretamente desde los cielos para arrebatar a los santos que aún viven (1.ª fase de su Segunda Venida) y resucitar los cuerpos de los santos ya fallecidos (1.ª Resurrección). Estos serán sacados del mundo antes de la Gran Tribulación. El juicio de los santos se efectuará en los cielos durante el período de los 7 años de Tribulación antes del retorno corporal de Cristo a la tierra.

4. Al cierre de los 7 años de la Gran Tribulación, Cristo descenderá visiblemente con Sus santos a la tierra (2.ª fase de su Segunda Venida), a fin de establecer y administrar personalmente un reino político judío con sede en Jerusalén por 1,000 años. Durante este tiempo, Satanás será atado y el templo y sistema de sacrificios será restablecido en Jerusalén como memorial. Es en este tiempo cuando Dios cumple las promesas que hizo a los judíos.

5. Hacia el final del Reino Milenial, Satanás será desatado para nuevamente salir a engañar a las naciones.

6. Cristo hará descender fuego del cielo para destruir a Sus enemigos. Ocurre entonces la resurrección (Muerte Segunda) dando paso al juicio del Gran Trono Blanco para los impíos, iniciando el estado eterno.

7. Los dispensacionalistas entienden que los judíos y la iglesia pertenecen a dos distintos pueblos de Dios.

Variaciones dentro del Premilenialismo Dispensacional:

1. La mayoría de los dispensacionalistas creen en un arrebatamiento secreto antes de la Gran Tribulación. A esto se lo conoce como pretribulacionismo. Otros creen que el arrebatamiento sucederá 3 años y medio luego del inicio de la Gran Tribulación, a lo que se le llama midtribulacionismo. Aun otros creen en el postribulacionismo presentado en el Premilenialismo histórico.

2. Hay premilenialistas que creen que Dios solo tiene un pueblo (el olivo silvestre en Romanos 11).

Argumentos a refutar desde el Premilenialismo:

1. Hay ciertos pasajes difíciles de interpretar desde la perspectiva premilenialista, como Isaías 11:6 “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará” (cp. Isaías 65:25). Ahora bien, analizando el contexto y poniendo atención a los detalles de la narración, parece ser que el autor intercambia aspectos de un reino terrenal con un estado eterno, y obviamente no es congruente entender que estos detalles serán distintivos en ambas economías.

2. La restauración del templo y el sistema de sacrificios. El Dispensacionalismo Clásico enseña (basado en una interpretación literal del templo que describe Ezequiel 40–46, en Dn. 9:27; 12:11; 2 Ts. 2:4 y Ap. 11:1-2) que en el reino milenial futuro se reinstaurarán los sacrificios al modo del Antiguo Testamento. Una poderosa refutación y crítica a este punto de vista es el señalamiento de que Cristo es el Cordero inmolado que ya dio Su vida y derramó Su sangre en sacrificio por Su Iglesia, y en Su calidad de mediador y agente catalizador del Nuevo Pacto, ya no es necesario ofrecer oblaciones ni sacrificios de animales que solo constituían una sombra del sacrificio perfecto que habría de venir: habiéndolo consumado todo, hace obsoleto el Viejo.

Argumentos a favor del Premilenialismo:

1. La frase “esta es la primera resurrección” en Apocalipsis 20:5 implica que habrá otra resurrección, separando así una resurrección de creyentes con una resurrección general para condenación (cp. Ap. 20:11-15).

2. La pregunta hecha a Jesús: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” (Hch. 1:6-7). Él pudo haberles desmentido, o al menos aclararle que no habrá tal cosa como un reino en particular destinado a un Israel étnico. Sin embargo solo se limitó a comunicarles que no era asunto de su incumbencia.

3. La contundente y explícita declaración de Jesús en Mateo 19:28: “vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel”.

4. Apocalipsis 5:10 declara: “y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (cp. 1:6; 19:15; 12:5; 2:27).

En cuanto a la literalidad de la frase “mil años”, repetida 6 veces en Apocalipsis 20:2-6, es importante entender que dentro del libro tenemos elementos concretos; el libro no es simbólico sino simbiótico:

a. Muy pocos cuestionan el no. 7 en Apocalipsis como no literal.

b. Muy pocos ponen en tela de juicio que los 144K sellados no sea un número literal (Ap. 7:14).

c. Pocos argumentan que las 12 puertas de 12 perlas en la Nueva Jerusalén no sean literales (Ap. 21:21).

d. Nadie reclama que los 4 seres vivientes  o los 4 ángeles no sean 4 criaturas en específico (Ap. 7:2, 11; 9:14; 14:3).

Si este es el caso, ¿por qué pensar en estos “mil años” como algo no literal?

Palabras finales

La proliferación de los medios masivos de comunicación y la accesibilidad y disponibilidad de recursos, blogs, foros y herramientas de estudio bíblico nos dan oportunidades nunca antes vistas. Hay que aprovechar estos recursos. Esto facilita el que se pueda apreciar un cierto grado de “fusión” teológica, donde ya no más cobran fuerzas o se perpetúan las posiciones teológicas originales o tradicionales que se solían defender a capa y espada, sino que con un acercamiento cauteloso al texto (sin duda también influido por la guianza del Espíritu Santo), el estudiante serio y humilde otorga el beneficio de la duda.

En ese sentido, cada vez son más escasos aquellos que hacen apología férrea a una de las posiciones teológicas originales o clásicas tal como se expusieron originalmente. Esto no le quita valor a estos modelos de enseñanza, ni a las convicciones que de allí se desprenden. Antes bien, es un llamado a que podamos profundizar en la Palabra para poder, humildemente, arribar a convicciones cada vez más bíblicas y sólidas.

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