Hablemos sobre la Biblia en español: Entrevista a Giancarlo Montemayor

¿Te has preguntado cómo la Biblia llegó a nuestro idioma, por qué tenemos diversas traducciones, y cómo podemos escoger cuál usar? Todo creyente necesita saber la respuestas a preguntas de este tipo, pero muchas veces no conocemos esas respuestas.

La presente entrevista a Giancarlo Montemayor puede ayudarte. Tuve la oportunidad de hacerle algunas preguntas sobre la Biblia en español. Él es el director editorial de B&H Español. A su vez, es instructor de los ministerios 9Marks y Simeon Trust en español, y estudia un doctorado en historia en el Southern Baptist Theological Seminary.


Para empezar, ¿cómo surgió tu interés en trabajar en la expansión de la Palabra en español y en la historia de cómo ella ha llegado a nosotros?

Para mí la lectura siempre ha sido parte de mi desarrollo como persona y creyente. De hecho, el Señor me salvó a través de la lectura. En mis primeros tres meses de convertido leí la Biblia entera, y luego comencé a leer libros de teología y vida cristiana, a veces hasta cinco libros por semana (¡quisiera tener el tiempo para eso ahora!).

Aceptar la labor de director de libros y Biblias en español en B&H ha sido para mí un deleite porque sé por experiencia que la lectura cambia vidas, para bien o para mal. Mi oración es que nuestra editorial pueda llevar al lector a una vida transformada a través de la Escritura.

¿Por qué tenemos tantas versiones de la Biblia en español y cuáles son las diferencias básicas entre ellas?

Entendemos que Dios ha revelado su Palabra en el tiempo y espacio en que a Él le plació. Él reveló su Palabra a lo largo de miles de años de historia, desde Moisés hasta la era de los apóstoles. Esa revelación divinamente inspirada llegó a nosotros en hebreo, arameo, y griego, con connotaciones culturales de la época. Menciono esto porque la principal razón por la que tenemos diferentes versiones en español es porque las Escrituras no fueron inspiradas en español. Eso ha llevado a eruditos, empezando en España en el siglo XVI, a realizar traducciones confiables que han llegado hasta nuestras manos.

Dios ha revelado su Palabra en el tiempo y espacio en que a Él le plació.

En cuanto a las diferencias entre las traducciones, la principal tiene que ver con la forma de traducción. Una traducción textual se enfoca más en el significado y exégesis de las palabras (como la Reina Valera de 1960), mientras que una traducción contextual, también conocida como equivalencia dinámica, se enfoca más en el significado y exégesis de una oración completa (como la Nueva Versión Internacional).

¿Qué es lo que todo cristiano debe considerar al escoger una versión de la Biblia para su uso devocional, de estudio, o público?

Me parece fundamental que la fuente de la versión sea confiable. En Biblias Holman creemos que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios, inerrante e infalible. Hay otras traducciones que no parten de esa convicción y entran en un campo liberal, donde la Biblia ha sido tomada como un texto normal entre muchos otros.

Partiendo de ahí, recomendaría una Biblia más textual para predicadores y estudio personal, por el enfoque en las palabras, mientras que recomendaría una contextual para evangelizar o para discipular a un nuevo creyente, donde el mensaje en su totalidad es  comprendido más fácilmente.

Hablemos de la versión de la Biblia más querida en español. ¿Cómo resumirías la historia de la Biblia Reina-Valera?

Este es un tema que me apasiona, pues es mi tesis doctoral. La primera Biblia traducida completamente al castellano fue la de Casiodoro de Reina, conocida como La Biblia del Oso, la cual se basó en algunas traducciones parciales de Francisco de Enzinas y en la versión en griego de Erasmo (la traducción de Erasmo finalmente se convirtió en el Textus Receptus). Reina pasó once años traduciendo la Biblia y la publicó en Basilea en 1569.

La versión que más conoce el mundo hispano, sin embargo, es la editada por su amigo Cipriano de Valera en 1602, quien además de pulir la sintaxis, eliminó los libros apócrifos que estaban en el original de Reina. Esta versión es conocida como La Biblia del Cántaro.

En nuestros días, las ediciones más importantes que se han hecho después de Valera han sido la de 1909, 1960 (la más conocida), 1995, y la contemporánea de 2011, las cuales han actualizado el lenguaje para acercarla más al lector.

¿Cómo describirías el legado de la Reina-Valera? ¿Por qué sigue vendiendo tanto?

Personalmente, creo que es por la rica tradición que la rodea. La Reina-Valera es un producto nacido en la Reforma española y es el fruto de la vida y el sufrimiento de hombres valiosos que se entregaron a la causa de Sola Scriptura.

La Reina-Valera es un producto nacido en la Reforma española y es el fruto de la vida y el sufrimiento de hombres.

Por otro lado, esta versión ha sido probada y hallada con un nivel de excelencia por los eruditos. Reina y Valera no solo eran pastores, sino realmente conocedores del idioma original y el castellano. He escuchado a algunos eruditos decir que la prosa de la Reina-Valera es tan rica como la de Cervantes.

¿Es correcto afirmar, como muchos hacen, que la Reina Valera es la mejor versión de la Biblia que tenemos en español?

En lo personal, no me gusta usar superlativos. Creo que es una excelente elección, pero también es cierto que han pasado 400 años desde esa traducción y en ese lapso se han hecho otras traducciones que son muy buenas también.

Ahora hablemos de la Nueva Versión Internacional (NVI). ¿Cómo resumirías su historia e importancia? ¿Por qué necesitamos una nueva versión?

La NVI es una traducción del siglo XX que basa sus esfuerzos en las investigaciones hechas para la NIV (New International Version). Cabe destacar que la NVI no es una traducción del inglés al español, sino que se designaron para ella a eruditos hispanos en idiomas bíblicos. Otro dato importante es que la NVI utiliza como base el Texto crítico, que es una colección de textos antiguos que no habían sido descubiertos en los tiempos de Reina y Valera.

En términos de interacción, el lector se dará cuenta de que la lectura es más amena en esta versión y, en cierto sentido, más sencilla de comprender. Me parece que la NVI ha beneficiado a la iglesia al proveer una lectura más fresca sin deteriorar el texto original.

¿Qué tan dinámica es la NVI en su traducción? ¿Existen diferencias doctrinales que influyen en la traducción de la NVI, como a veces se rumora?

Definitivamente es más dinámica que la RVR60, pues el estilo de traducción está más enfocado en la comprensión de oraciones y enunciados.

Me parece que el problema de la versión del 2011, y los rumores en torno a ella sobre el uso del género y las acusaciones de desviaciones doctrinales, tiene que ver con un debate de semántica en inglés que no causa ningún problema en español. Es decir, la belleza de la versión en español es que no puede recibir legítimamente una crítica en cuanto al uso inclusivo del lenguaje generalizado, pues usamos pronombres definitivos (él, ella, les, las, etc.) para todas las cosas y todo tiene un género designado.

¿Cuál es la mejor forma de usar ambas versiones, NVI y Reina-Valera? ¿Cómo puede un pastor usar ambas versiones para estudiar la Palabra?

Todo depende del contexto en el que se sirve. Me he percatado de que la RVR60 funciona mejor en ámbitos más urbanos, mientras que la NVI funciona mejor en ámbitos subdesarrollados. Personalmente, yo uso ambas para el estudio de la Palabra y siempre encuentro beneficio de ambas.

Dios habla y se comunica de forma clara en toda la Escritura, incluso en aquellos libros que son difíciles de entender.

¿Qué recomendaciones darías a un pastor que quiera llevar en transición a su iglesia hacia el uso regular de la NVI?

Mi consejo es que no lo haga por simple modernización. Un amigo pastor me dijo: “Ama a la iglesia en el estado en el que está, no en el que quisieras que esté”. Me parece que una transición así debe tomarse con prudencia y por las razones correctas, teniendo como fin la edificación de la iglesia.

Recientemente Lifeway publicó la Biblia del Lector, una presentación de la Biblia NVI sin notas ni divisiones en capítulos y versículos. Me alegra mucho que por fin tengamos una edición de la Biblia así en nuestra idioma. ¿Puedes explicar las ventajas de una presentación de la Biblia así para quienes nos leen?

¡A mí también me alegra! La Biblia del Lector tiene como fin quitar toda distracción que pudiera estar alrededor del texto para proveer una experiencia de lectura más continua y comprensiva. Los capítulos, versículos, y saltos de párrafo son buenas herramientas para ubicar un texto en la Escritura, pero pueden perjudicar la comprensión literaria del mismo.

El Dr. Albert Mohler dijo una vez que los cristianos deberían aprender a leer la Biblia como un libro, en vez de un diccionario, donde uno busca definiciones cortas. Un libro tiene un mensaje holístico y es una metanarrativa. Eso es precisamente lo que busca promover esta presentación de la Biblia.

Por último, algo más personal: ¿Cómo describirías brevemente la manera en que conocer la Palabra de Dios ha cambiado tu vida? Desde tu experiencia, ¿cómo animarías a aquellos creyentes que saben que deberían atesorar más la Biblia pero no profundizan a menudo en ella?

Para mí, leer la Biblia entera cambió mi vida. Sé que hay creyentes que tienen versos favoritos que Dios usó para transformar su vida. A decir verdad, para mí fue el entender la Biblia como un todo lo que tuvo un efecto alumbrador. Entendí que Dios habla y se comunica de forma clara en toda la Escritura, incluso en aquellos libros que son difíciles de entender.

Animaría a todo creyente a saber que la lectura de la Biblia no es algo mágico, sino una disciplina. Leer y estudiar la Biblia requiere darle prioridad. Realmente no hay manera de que un creyente pueda ser “como árbol plantado junto a corrientes de agua” sin antes poder decir que “en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche” (Sal. 1).


Imagen: Lightstock.
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