Entendiendo mejor las estructuras de los libros de la Biblia

¿Alguna vez has intentado escribir un libro? Cuando has decidido sobre qué tema va a ser el libro y qué quieres incluir en él, tienes que decidir qué forma le quieres dar al libro, ¿verdad? En otras palabras, tienes que trabajar la estructura que va a tener el libro.

Pues, cada uno de los sesenta y seis libros que componen la Biblia tiene su propia estructura – o sea, la forma que el autor decidió darle. Se nota que los autores pensaron mucho sobre la mejor forma de estructurar lo que escribieron. Y si nosotros podemos encontrar la estructura de cada libro, eso nos ayudará a entenderlo mejor. Pero ¿lo hacemos?

A continuación daré 10 ejemplos de cómo eso funciona, de cómo el descubrimiento de la estructura de cualquier libro de la Biblia nos puede ayudar a entenderlo mejor.

1. Génesis

Se puede dividir el libro de Génesis de muchas maneras; por ejemplo, por temas (la creación, la caída, el diluvio, etc.), o por los protagonistas (Adán y Eva, Caín y Abel, Noé, Abraham, etc.).

Pero el autor del libro, Moisés, lo dividió en diez secciones, iniciando cada sección con la frase: “Estas son las generaciones de…”, o con alguna frase parecida (2:4a; 5:1a; 6:9a; 10:1a; 11:10a; 11:27a; 25:12a; 25:19a; 36:1; 37:2a).

La repetición de la frase: “Estas son las generaciones de…”, no es una mera coincidencia, y ¡parece una buena idea tener en cuenta la división del propio autor del libro!

2. Deuteronomio

El libro de Deuteronomio es el testamento de Moisés; consiste en tres mensajes que predicó Moisés a los israelitas poco antes de su muerte. En ese sentido el libro es como un sermón con una introducción (Dt. 1:1-5), tres puntos principales (Dt. 1:6–4:43; 4:44–26:19; y: 27:1–31:8) y una conclusión (Dt. 31:9–34:12).

Si estamos leyendo Deuteronomio, siempre es bueno que nos preguntemos en cuál de los discursos de Moisés estamos y cuáles son los énfasis de ese discurso, etc.

3. Ester

El libro de Ester es como todo buen libro y como toda buena película: en la primera mitad del libro las cosas van de mal en peor, hasta llegar al punto donde parece que van a ahorcar al héroe (Mardoqueo) y exterminar a todos los judíos. Pero es ahí donde todo empieza a cambiar para bien, hasta llegar al desenlace feliz.

Ester tiene diez capítulos y se puede dividir en dos mitades de cinco capítulos cada mitad. El punto de inflexión es Ester 6:1; la noche que se le fue el sueño al rey Asuero marca el cambio de 'la suerte' de Mardoqueo, de todos los judíos e incluso del plan de salvación, ya que el Salvador tenía que nacer judío, ¡cosa que hubiera sido imposible si todos los judíos hubieran sido exterminados!

La estructura del libro de Ester es como una 'V': cinco capítulos hacia abajo y otros cinco hacia arriba.

4. Cantar de los Cantares

Este libro es notoriamente difícil de interpretar, y ¡no pocos predicadores lo evitan como la plaga! Ahora, aun reconociendo que la tesis que propongo aquí no es la única ni necesariamente la mejor, creo que un análisis de la estructura del libro nos puede ayudar.

En el hebreo el libro está compuesto por trece poemas que narran la historia del amor entre los dos protagonistas, probablemente el rey Salomón y la sulamita. Luego, según una posible lectura del libro, se pueden detectar las tres etapas en el desarrollo del amor en cuestión: (1) El noviazgo (1:1–3:5); (2) La boda (3:6–5:1); y: (3) El matrimonio (5:2–8:14). Solo se trata de una posibilidad, pero es una forma de ver la estructura del libro que parece tener sentido.

5. Lamentaciones

La principal característica de Lamentaciones es su forma acróstica. Los capítulos 1, 2, 4 y 5 tienen, cada uno, veintidós versículos; y el capítulo 3 tiene sesenta y seis versículos (veintidós por tres), y cada grupo de tres versículos en ese capítulo vale por un solo versículo en los demás capítulos.

Y los capítulos del 1 al 4 tienen una forma acróstica; cada versículo (o, en el caso del capítulo 3, cada grupo de tres versículos) empieza con la siguiente letra del alfabeto hebreo.

¿Por qué esta forma acróstica? Existen diferentes teorías al respecto, pero, pensando que el tema del libro es la reciente destrucción de Jerusalén y del templo, etc., es posible que el autor (probablemente Jeremías) usara la forma acróstica para expresar la totalidad del juicio de Dios sobre Jerusalén, como si fuera desde la 'a' hasta la 'z'.

6. Ezequiel

Se puede dividir Ezequiel en dos mitades más o menos iguales: (1) Un mensaje de juicio (los capítulos del 1 al 24); y: (2) Un mensaje de esperanza (los capítulos del 25 al 48). Si es así, al igual que hemos visto en el caso del libro de Ester, se puede representar la estructura del libro en forma de una 'V'.

Pero tal vez me preguntes cómo encajan los capítulos del 25 al 32 en ese esquema. Pues, se trata de ocho capítulos dedicados a mensajes proféticos contra las naciones vecinas y enemigas de Israel; y en el anuncio de juicio sobre esas naciones hay esperanza para el pueblo del Señor.

7. Jonás

La profecía de Jonás tiene una estructura interesante; se puede dividir en siete secciones: (1) 1:1-3; (2) 1:4-16; (3) 1:17 – 2:10; (4) 3:1-3a; (5) 3:3b-10; (6) 4:1-4; y: (7) 4:5-11.

Ahora, lo interesante es que las primeras seis secciones son dos bloques paralelos; la primera sección y la cuarta son paralelas, y también lo son la segunda y la quinta, y la tercera y la sexta. Luego, la séptima y última sección concluye el libro con el contraste entre la falta de compasión de Jonás y la gran compasión del Señor, el tema principal del libro. ¡Todo esto, cuidadosamente elaborado, para ayudarnos a entender el libro!

8. Lucas

A diferencia de los otros tres Evangelios, Lucas subraya el viaje de Jesús a Jerusalén. En Lucas 9:51 leemos: “Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén.” Y a partir de ahí hay diez capítulos (más del 40% del Evangelio) en los cuales Jesús está viajando hacia Jerusalén y hacia la Cruz.

Y todo lo que hay entre Lucas 9:51 y la entrada de Jesús en Jerusalén ocurrió mientras el Señor viajaba hacia Jerusalén. Pero ¿cuántas veces nos imaginamos al Señor contando lo del buen samaritano, lo del hijo pródigo o lo del rico y Lázaro, etc., mientras caminaba hacia Jerusalén? Pero Lucas nos lo cuenta así para que nunca perdamos de vista la verdadera misión del Señor: morir en la Cruz.

9. Hebreos

Aunque hablemos de 'la Carta a los Hebreos', no empieza como una carta; empieza como un sermón. El autor lo describe como una “palabra de exhortación” (13:22), frase que se usa en Hechos de un mensaje o una predicación (Hch. 13:15 y ss.).

¿No podría ser que Hebreos sea una predicación? Sí, una predicación enviada luego a los hebreos, pero, aun así, una predicación de unos cuarenta y cinco minutos, lo que se tarda en leer Hebreos.

Hebreos es una predicación expositiva sobre la superioridad del Señor Jesucristo sobre los ángeles, sobre Moisés, sobre Josué, sobre Aarón y los demás sumos sacerdotes y sacerdotes de Israel, sobre todos los rituales de la ley de Moisés, sobre el tabernáculo, etc. Y ¡esos son los puntos principales de la predicación!

10. Apocalipsis

Apocalipsis se puede dividir en siete secciones: (1) Apocalipsis 1–3: Cristo y su pueblo; (2) Apocalipsis 4–7: Los siete sellos; (3) Apocalipsis 8–11: Las siete trompetas; (4) Apocalipsis 12–14: Satanás y sus aliados; (5) Apocalipsis 15 y 16: Las siete copas de ira; (6) Apocalipsis 17–19: La caída de Babilonia; y: (7) Apocalipsis 20–22: El gran desenlace feliz.

Si comparamos las siete secciones, veremos que tienen en común una serie de elementos: la guerra espiritual; las dos grandes estrategias de Satanás: la persecución y la seducción; el sufrimiento del pueblo del Señor; la venida del Señor; el gran juicio final; la seguridad y la bienaventuranza de todos los verdaderos creyentes – un mensaje de advertencia, de ánimo y de consuelo. Otra vez, la estructura ayuda nuestra comprensión del libro.

Conclusión

Cada uno de los sesenta y seis libros de la Biblia, desde el más extenso hasta el más corto, tiene una estructura, inspirada por el Espíritu Santo y deliberadamente usada por su autor. Déjame que te proponga tres pasos prácticos: (1) Aprender: aprende a pensar sobre las estructuras que hay en la Biblia; (2) Buscar: busca la estructura del libro – o del pasaje – que estés leyendo; y: (3) Consultar: aprovecha el conocimiento de otras personas y todas las herramientas que te puedan ayudar a entender mejor la Palabra de Dios.

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