Dios trabaja y yo también: Una entrevista con César Custodio

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Durante el mes de diciembre, los miembros de #CoaliciónLee estuvimos leyendo Toda buena obra, de Tim Keller.

En esta entrevista charlamos con César Custodio, Director de Mercadeo en B&H Español, la casa publicadora de Toda buena obra. Custodio nos comentó por qué se publicó este libro y cómo este recurso cambia la manera en que vemos nuestras tareas diarias.


¿Por qué fue importante para B&H publicar Toda buena obra? ¿Qué hace a este libro distinto de otros recursos acerca del trabajo y el evangelio?

Lamentablemente, la separación del trabajo religioso (o ministerial) y el trabajo secular ha causado confusión tanto para los líderes de iglesia como para aquellos que se acercan a la iglesia y no encajan en las áreas de servicio. Por esta razón fue importante publicar Toda buena obra, escrito originalmente en inglés por el pastor Keller. El común denominador en muchos ministerios que no tienen un enfoque centrado en el evangelio es “encajar” a sus miembros en distintas áreas de servicio, demeritando el trabajo que tienen. Muchas veces se cierran las puertas a oportunidades de servicio afuera de las cuatro paredes de la iglesia, donde muchas personas son profesionales en determinadas áreas.

Una de las prioridades del pastor Keller en este libro es eliminar esa línea divisoria, argumentando desde una perspectiva bíblica que ningún trabajo es inherentemente más espiritual que otro. El autor ayuda a que todo creyente encuentre el significado y el propósito de Dios en su vocación.  

¿Cuál fue tu capítulo favorito del libro? ¿Por qué?

El capítulo dos, “La dignidad del trabajo”. Este capítulo nos da un bálsamo y una guía a todos los que hemos sufrido, aplicado mal, o enseñado mal en relación a este tema. Nos llena de paz y esperanza saber que el trabajo dignifica y es el medio por el cual Dios nos quiere utilizar para dar a conocer el evangelio. Durante muchos años colaboré promoviendo lo que se conoce como “Negocios para misiones” en países que por sus condiciones religiosas y políticas tienen poca o nula presencia de iglesias; donde los creyentes no tienen opción más que servir y testificar en su negocio o lugar de trabajo.

Esto nos ayuda a pensar que, cualquiera que sea el trabajo que hacemos, expresaremos nuestra relación con Dios en cómo hablamos, trabajamos, y servimos, señalando en su momento oportuno a las personas hacia Cristo. La frase: “El trabajo es digno porque es algo que Dios hace y porque lo hacemos en lugar de Él, como sus representantes” resume este capítulo y en gran parte el sentido de pertenencia y responsabilidad que el pastor Keller nos deja en este libro.

Keller escribe: “Puesto que ya tenemos en Cristo las cosas por las que la gente trabaja —la salvación, el valor propio, una buena conciencia y la paz— ahora podemos trabajar solo para amar a Dios y a nuestro prójimo”. ¿Cómo luce alguien que hace su trabajo para encontrar salvación? ¿Cómo luce alguien que encuentra su salvación en Cristo y trabaja en adoración a Él?

Entender mal el evangelio crea creyentes que encuentran su todo en el servicio dentro de la iglesia o ministerio, anteponiendo las obras a la fe. Somos salvos por gracia y nada de lo que hagamos nos hace merecedores de Dios. Esto debe producir confianza en nuestros corazones al saber que Jesucristo hizo todo, y al representarlo nosotros, simplemente ponemos en práctica las buenas obras que Dios dispuso de antemano para nosotros (Ef. 2:8-10).

¿Cómo ha modificado este libro tu perspectiva laboral, siendo que eres parte de una editorial cristiana?

Esta es una pregunta muy cercana a nuestra realidad. LifeWay (la casa matriz de la publicadora B&H Español) es un ministerio que está basado en un modelo de negocio. Esto significa que todo los libros, estudios bíblicos, y Biblias que producimos son usados con fines ministeriales pero no recibimos donaciones ni subsidios de nadie; es más, nuestras ganancias son canalizadas en gran parte a la obra misionera mundial. Por un lado somos una editorial sin fines de lucro que no le rinde cuentas a accionistas, y por el otro somos un ministerio que por más de 125 años ha autofinanciado la misión que Dios nos ha confiado.

Sin duda, el enfoque y los principios que vemos en este libro nos ayudan a mantener el balance correcto en lo que hacemos. Es un reto poder pensar ministerialmente y al mismo tiempo tomar medidas y decisiones que produzcan el ingreso suficiente para cubrir nuestro funcionamiento y aportar a áreas como las misiones.

¿Cómo pueden las ideas de este libro impactar a alguien cuyo trabajo no es remunerado (amas de casa, estudiantes, etcétera)?

En el cuarto capítulo, “El trabajo como servicio”, el pastor Keller nos ayuda a entender el enfoque primordial que el servicio tiene en el trabajo. Cuando entendemos que Dios puede (y quiere) usarnos en todas las áreas de nuestra vida, entendemos de mejor manera los dones espirituales que Dios nos ha dado para vivir en misión sin importar dónde estemos. Un pastor no es más espiritual que una ama de casa, solamente tienen responsabilidades diferentes, y cada responsabilidad tiene su valor y su área de alcance y servicio.

Algunas preguntas que debemos hacernos son: “¿Cómo puedo servir a otras personas con los dones que Dios me ha dado? ¿Cómo puedo testificar de mi fe en todas las áreas donde me desarrollo?”.

Pensando así, todo trabajo (remunerado o no, o en el tiempo de preparación de vida) se convierte en una manera de amar al Dios que nos salvó y de servir a nuestro prójimo.

¿Podrías dirigir un breve mensaje a las más de 7000 personas que conforman Coalición Lee, el grupo de lectura de TGĆ, quienes leyeron Toda buena obra durante diciembre?

Nuestros países necesitan de creyentes que vivan el evangelio en todas las áreas y círculos de influencia. El testigo fiel es aquel que permanece fiel, en todo momento, al testimonio que debe dar. Este libro busca romper con la mentalidad de “algún día trabajaré para el Señor”, y nos lleva a tomar la responsabilidad de hacerlo en donde estamos ahora, aprovechando cualquier situación para trabajar para Él.

Tengamos como constante en nuestras vidas la pregunta: ¿Qué oportunidades hay en mi contexto para servir a las personas, servir a la sociedad, servir en mi campo de trabajo, mientras testifico de Cristo? La respuesta nos ayudará a enfocar nuestra vida hacia un servicio íntegro, representando a Dios en todo momento.


Imagen: Unsplash
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