×

Pregunta: ¿Cuál es la respuesta bíblica a un “yugo desigual” en los negocios? Se nos ha dado la oportunidad de hacer negocios con una persona que opera bajo los mismos principios morales que nosotros, aunque no profesa ser cristiano. Está abierto al evangelio pero no ha confesado a Cristo públicamente. Nos encantaría recibir cualquier información al respecto. Nuestro deseo es glorificar a Dios en nuestras vidas.


Gracias por esta pregunta tan importante y práctica. Desde el momento en que el apóstol Pablo exhortó a los corintios a no estar en yugo desigual, los creyentes han debatido las aplicaciones de sus palabras. Hay un acuerdo universal en que:

  • al seguir a Jesús, los creyentes deben dejar toda idolatría e inmoralidad relacionada con el paganismo. No hay lugar para el sincretismo (Col 2:6-10);
  • los creyentes no se casan con no creyentes. Si los esposos o esposas ya están casados, deben dirigir a su pareja e hijos hacia Cristo en oración (1 Co 7:39);
  • los creyentes deben ser conscientes de las fuerzas espirituales desplegadas contra ellos y aplicar plenamente los recursos del evangelio para evitar transigir y esclavizarse (2 Co 10:1-6; Ef 6:10-20).

Al advertirnos contra la mundanalidad, Pablo también nos recuerda que debemos interactuar con los creyentes; no estamos llamados a retirarnos de los compromisos en el mundo real. Pablo el apóstol era también Pablo el hacedor de tiendas, y es casi seguro que su clientela incluía a no creyentes. De hecho, Jesús nos aclara que somos sal y luz (Mt 5:13-16), mostrando visiblemente las buenas obras del reino a un público que observa. Las parábolas de la semilla de mostaza y la levadura (Mt 13:31-33) ilustran aún más las influencias positivas que los creyentes pueden tener dondequiera que Dios los coloque.

Entonces, ¿cómo aplicamos las enseñanzas de Jesús y Pablo a los negocios y al comercio moderno? ¿Cuáles son los límites de los contratos, las asociaciones y otras relaciones en las que las que hay activos entrelazados?

Aquí hay tres ideas bajo la categoría de sabiduría prudencial e informada. No son absolutos legales, ya que cada persona debe consultar las Escrituras en oración y escuchar al Espíritu Santo antes de entrar en cualquier ámbito de trabajo.

1. Valores alineados con la Biblia

Primero, para que un creyente se asocie con no creyentes, los valores y la visión, los productos y las prácticas de la empresa deben ser consistentes con la ética bíblica. Un ejemplo: el amor al prójimo mediante un excelente servicio al cliente.

Para que un creyente se asocie con no creyentes, los valores y la visión, los productos y las prácticas de la empresa deben ser consistentes con la ética bíblica

Uno de mis amigos es un capitalista de riesgo cristiano que ha manejado exitosamente varios proyectos con un socio hindú. Insiste en la regla de oro como guía para los inversionistas, empleadores y para todas las facetas del contrato.

Hace unos años, un banquero internacional cristiano estaba completando un importante acuerdo de miles de millones de dólares. En el último momento, una de las partes demandó una “tasa administrativa” adicional de $250,000. El banquero dijo que no y el trato fracasó. (Ya había muchos honorarios en el acuerdo tal como estaba escrito). Muchos colegas criticaron su decisión y dijeron que tal soborno era “el costo de hacer negocios”. El banquero creyente se preguntó si tendría un trabajo después de este debacle público. Semanas después, su jefe entró en la oficina y preguntó con voz retumbante: “¿Dónde está mi banquero honesto?”. El miedo se convirtió en sorpresa cuando fue promovido por su jefe no creyente.

2. Una salida

Los acuerdos de asociación deben contener un lenguaje que permita la separación y el intercambio de activos y pasivos si las dos (o más) partes no pueden trabajar juntas. Fuera de circunstancias muy raras y de confianza, “en el papel, a propósito” es sabio tener esta salida para todos los tratos comerciales, ya sea que incluyan creyentes o no.

3. Un consejo sabio

Es importante buscar al Espíritu Santo y el consejo de colegas sabios sobre las oportunidades comerciales y los socios potenciales. Servimos a un Señor maravilloso que concede sabiduría en abundancia a los humildes (Stg 1:5-7). Debemos “clamar y alzar la voz” y “buscar y procurar” sabiduría (Pr 2). No descuides la sabiduría de los creyentes de confianza en tu comunidad, incluyendo los ancianos de tu iglesia. Romanos 14 dice que debemos ejercer nuestra libertad con la conciencia tranquila. Siempre hay riesgos en los negocios y el nerviosismo es normal, pero no sigas adelante si hay una profunda inquietud en tu corazón.

No descuides la sabiduría de los creyentes de confianza en tu comunidad, incluyendo los ancianos de tu iglesia

En mis cuatro décadas de servicio pastoral, rara vez vi a los líderes empresariales que eran intencionales y disciplinados, que oraban y eran guiados por principios, atrapados en problemas legales o personales. Aquellos que se apresuraron a aprovechar las oportunidades con solo un apretón de manos y una breve oración a menudo experimentaron lecciones difíciles.

No tenemos el éxito garantizado en el mundo, pero podemos ofrecer nuestro trabajo como adoración y buscando complacer a nuestro Señor (Ro 12:1-2; Col 3:17-23).


Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Equipo Coalición.
Recibe cada día los artículos, podcasts, y vídeos más recientes.
CARGAR MÁS
Cargando