Qué hacer cuando no estás siendo alimentado

“No estoy siendo alimentado”.

Si has sido parte de una iglesia por cualquier cantidad de tiempo, probablemente has dicho o escuchado estas palabras. Aquellos que se encuentran pronunciando estas palabras pueden sentir que su camino en la fe se encuentra en crisis. No están seguros de qué hacer. Hasta este punto, han amado su iglesia, han experimentado crecimiento, aprendizaje, y emoción cada semana. Pero ahora sienten que algo les falta. No están experimentando aquellas cosas que un día sintieron. No están muy seguros de por qué está pasando, o siquiera de cómo explicarlo, así que la respuesta más común es:

“No estoy siendo alimentado”.

¿Qué se supone que hagas cuando llegas a este punto?

¿Qué se supone que debas decirle a tus seres amados cuando alcancen este punto?

Aunque cada situación es diferente, y es mejor abordarla en el contexto de la comunidad de tu iglesia local, estos principios generales podrían servirte de guía:

Paso #1: Define tus términos.

Lo primero que debes hacer en esta situación es hacer la siguiente pregunta:

¿Qué significa que no estás siendo alimentado?

¿No estás siendo alimentado de la verdad de la Escritura? ¿No estás siendo alimentado de la verdad del evangelio? Si es así, esta es realmente una situación urgente que debes abordar. Fuera de algunas circunstancias muy poco comunes, Dios no llama a su pueblo a ser miembros de iglesias en donde su Palabra y su evangelio no están siendo proclamados.

Sin embargo, si no puedes decir que tu iglesia no está enseñando la Biblia y el evangelio, entonces tu respuesta a la pregunta de no-estoy-siendo-alimentado es probablemente algo importante, pero mucho menos urgente. Por ejemplo, tu respuesta podría ser:

  1. “No estoy aprendiendo acerca de los problemas que me interesan de manera particular”, o,
  2. “No estoy aprendiendo cosas nuevas”.

Cualquiera de esas cosas pueden ser muy incómodas, pero ninguna es necesariamente una señal de que haya algo malo con tu iglesia actual. Si este es el caso, considera ir al paso dos.

Paso #2: Habla acerca de la situación.

Si la causa de tu falta de aprendizaje, crecimiento, y emoción es que tu iglesia no está enseñando la Biblia, entonces deberías considerar hablar con el (los) pastor(es) sobre tu preocupación. Si no quieren o no pueden enseñar la Biblia como la autoritativa Palabra de Dios, podría ser tiempo de transferir tu membresía a una iglesia que enseñe la Biblia, de la manera más amorosa y humilde posible. Sin embargo, esto debe ser hecho en el contexto de la comunidad cristiana, para que estés seguro de que estás discerniendo correctamente la enseñanza de la iglesia y la dirección que te está llamando a seguir.

Si la causa de tu falta de aprendizaje, crecimiento, y emoción es porque tu iglesia no está tratando con los temas que te interesan de manera especial, te recomiendo dos acciones:

Primero, te recomiendo que hables con tu pastor acerca de las áreas específicas en las que sientes que necesitas crecer. Como pastor, muchas veces he estado encantado de que la gente me diga que están esperando crecer en un área de la fe o el ministerio en particular, y que se beneficiarían de una enseñanza más enfocada en ese tema. Esto me ayuda a conocer y servir mejor a mi congregación. Es muy probable que sea el mismo caso con tu pastor.

Segundo, te recomiendo que no dependas de que tus pastores provean toda la información que necesitas o que te interesa. Es imposible que un predicador cubra todas las áreas de interés y pasión en su congregación. Más bien, su trabajo es enseñar con fidelidad las Escrituras y equipar a la congregación con las herramientas para estudiar, enseñar, y aplicar más por ellos mismos. Si tienes ciertos intereses o pasiones que sientes que no están siendo cubiertos de manera adecuada desde el púlpito, esta no es una oportunidad para que condenes a tus pastores porque no comparten tus mismas prioridades. Más bien, es una oportunidad para que te alimentes a ti mismo. Tal vez tu pastor puede apuntarte a libros, videos, podcasts, o personas que pueden servir como recursos en tu camino hacia el crecimiento en cierta área de interés.

Si la causa de tu falta de aprendizaje, crecimiento, y emoción es que “ya no estás aprendiendo nada nuevo”, te recomiendo que consideres esto como una señal de fortaleza en tu congregación, en lugar de como una señal de debilidad. Tal vez la razón por la que sientes que no estás aprendiendo nada nuevo es porque tu iglesia ha hecho un excelente trabajo al enseñarte la Biblia. Con cada sermón, has añadido más y más información a tus fundamentos de conocimiento bíblico. Después de un cierto número de años, es posible que tu fundamento ya incluya todas las doctrinas claves del cristianismo. Por supuesto que todavía hay nuevas cosas que te faltan por aprender, pero entre más sabes de la Palabra de Dios, con menos frecuencia te encontrarás con estas nuevas enseñanzas emocionantes. Esto no debería sorprendernos. Después de todo, el énfasis de tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento es recordar y ser recordado de lo que Dios ya ha dicho y ya ha hecho, más que aprender nueva información. Si tu iglesia es fiel en recordarte las verdades más centrales de la Biblia, tu iglesia está haciendo su trabajo.

Paso #3: Cambia tu enfoque.

A todos nos encanta aprender cosas nuevas, ¿pero por qué Dios llenaría nuestra mente con cosas nuevas cuando ni siquiera estamos obedeciendo consistentemente aquellas cosas que ya hemos aprendido?

Otra razón por la que podrías estar insatisfecho es que Dios quiere que cambies tu enfoque del aprender al hacer.

Primero, Él podría querer que te enfoques en vivir con fidelidad lo que ya has aprendido, en lugar de enfocarte en aprender cosas nuevas. Si tienes cualquier cantidad de tiempo siendo cristiano, probablemente ya has aprendido la importancia del perdón, la generosidad, la paciencia, el evangelismo, y otras cosas. Pero, ¿qué tan bien estás obedeciendo en estas áreas? Por supuesto, a todos nos encanta aprender cosas nuevas, ¿pero por qué Dios llenaría nuestra mente con cosas nuevas cuando ni siquiera estamos obedeciendo consistentemente aquellas cosas que ya hemos aprendido? Antes de quejarte de lo que no estás aprendiendo en tu iglesia, te exhorto a considerar si estás o no obedeciendo con fidelidad lo que ya has aprendido en tu iglesia. Si descubres que no lo has hecho, vas a crecer más como cristiano cambiando tu enfoque al de obedecer las cosas viejas, en lugar de concentrarte en aprender cosas nuevas.

Segundo, Él podría estarte llamando a cambiar del rol principal de aprendiz al rol principal de maestro. Si es cierto que ya no estás aprendiendo en tu iglesia, es probable que ahora estés bien equipado para ayudar a los no cristianos a conocer a Cristo, y a los cristianos a crecer en su fe. En lugar de buscar nuevas formas para aprender de tus pastores, tal vez tu nuevo enfoque debería estar en buscar nuevas maneras de ayudar a tus pastores para servir a tu iglesia. Entregarte al ministerio te proveerá de nuevas oportunidades para “aprender mientras trabajas” que nunca pueden ser enseñadas desde un púlpito.

En lugar de buscar nuevas formas para aprender de tus pastores, tal vez tu nuevo enfoque debería estar en buscar nuevas maneras de ayudar a tus pastores para servir a tu iglesia.

Conclusión

Si tú o alguien que amas sienten que ya no están “siendo alimentados”, podría ser porque tu iglesia les está fallando, o podría ser porque tu iglesia les ha servido con más fidelidad de la que te imaginas. Asegúrate de definir tus términos para que puedas abordar la causa apropiadamente y cambiar tu enfoque.


Imagen: Lightstock

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