7 recursos recomendados sobre la oración

¡Es un privilegio maravilloso poder acercarnos a Dios en oración!

Pero si somos honestos, admitiremos que hay muchas cosas que no sabemos sobre esta disciplina espiritual, y podemos llegar a ser muy inconstantes en tener una vida de oración.

Con eso en mente, aquí tienes algunos recursos que pueden ser de ayuda especial para ti:

8 preguntas sobre la oración que probablemente has estado demasiado avergonzado para hacer, por Joe Carter.

“‪¿Alguna vez has tenido una pregunta acerca de la oración que parecía tan evidente (al menos para todos los demás) de la cual no te atreverías a buscar una respuesta? Si es así, no estás solo. En algún momento de su viaje espiritual, todo cristiano ha tenido preguntas acerca de la oración. Nunca debemos sentir vergüenza por las preguntas sinceras que tenemos acerca de la oración, éstas nos proporcionan una razón para buscar en la Escritura, para obtener conocimiento sobre Dios y para hacerle a creyentes conocedores estas preguntas que tenemos sobre la comunicación con Dios”.

¿Cómo orar conforme a la voluntad de Dios?, por Carlos Contreras.

“Dios está en el negocio de establecer su reino sobre la tierra. Cristo ha venido como un rey a establecer su reino. ¿Qué tiene que ver tu oración con eso? Si nosotros alineamos nuestra oración para que se lleve a cabo esa obra de que se establezca el reino de Dios sobre la tierra, entonces nosotros estaremos orando conforme a la voluntad de Dios”.

Orando bíblicamente por nuestras necesidades, por Gerson Morey.

“Así como es importante la actitud en la oración, la frecuencia de la oración y la intensidad de la oración, también es necesario enfatizar el contenido de nuestra oración. La Biblia no es silente en cuanto a esto. En el Padre Nuestro tenemos mucha luz con respecto al modelo de la oración diaria, además –para beneficio del creyente– hay otros textos que también nos enseñan acerca del contenido de nuestras oraciones”.

10 preguntas acerca de la oración con Tim Keller, por Tony Reinke.

“Nuestra vida de oración es reducida porque nuestros corazones están fríos cuando empezamos a orar. Sin meditación, tendemos a pedir y suplicar de inmediato, y adoramos y confesamos poco. Cuando le damos calor al corazón, comenzamos a adorar a Dios y a confesarnos. Cuando el corazón está frío, como lo está si usted sólo estudia la Biblia y pasa directo a la oración, hay una probabilidad mucho mayor de que invierta su tiempo en su lista de oración y realmente no involucre su corazón”.

La oración y los decretos de Dios, por Sugel Michelén.

“Por un lado la Biblia contiene un sinnúmero de textos que no solo nos estimulan a orar, sino que nos demandan que oremos. Los cristianos deben orar, y, de hecho, oran. Pero por el otro lado, la Escritura también nos enseña que nuestro Dios es omnisciente y soberano. Él no solo conoce todas las cosas de antemano, sino que soberanamente ha decretado que ocurran. Ni siquiera un pajarito cae a tierra sin la voluntad de Dios, dice en Mt. 10:29. ¿Qué sentido tiene, entonces, que oremos? ¿Hace alguna diferencia el que yo ore a Dios o no?”

¿Oras lo suficiente?, por Jon Bloom.

“Si realmente queremos orar como la Biblia nos enseña, debemos aprovechar el motivo bíblico: la promesa de una recompensa de parte de Dios. Si nos fijamos en la lista anterior, en el contexto de cada exhortación bíblica a orar vemos el incentivo de una recompensa”.

8 lecciones de la escuela de la oración, por Don Carson.

“No derivamos sin esfuerzo a la vida espiritual; no derivamos sin esfuerzo a la oración disciplinada. No vamos a crecer en la oración a menos que planeemos orar. Eso significa que debemos conscientemente reservar un tiempo para hacer nada más que orar. Lo que hacemos refleja nuestras más altas prioridades. Eso significa que podemos proclamar nuestro compromiso con la oración de sol a sol, pero a menos que realmente oremos, nuestras acciones deshonrarán nuestras palabras”.

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Foto: Lightstock.
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